¡Viva Pintura!

por David López Panea

I

El cuadro se aprehende de una mirada, no necesita ser visitado, no transcurre, ni se desarrolla en el tiempo. La pintura no es discursiva. Es pura superficie, bidimensional, no interviene el espacio, no se puede rodear. No es objeto, sino pura sensación-pensamiento.
Es virtual, definitiva, lo que hay es lo que hay. Representa. Representa el objeto sensible real, lo que está dentro. Conecta en su realización objeto-mente-mano-superficie.
Medio ferozmente radical y moderno, reflejo, espejo, ventana, imagen que no es verdad, que intuye verdad.
Medio para comprender la realidad objetual. Medio óptimo para lo síquico. La pintura en extremo anticientífica.

II

La pintura fue medio para comprender la realidad objetiva, lo que estaba fuera, para desvelar la naturaleza. De "las luces" heredamos una manera de enseñar descompensada que desestima lo síquico a favor de valores de utilidad: lo técnico, la forma sobre el contenido. Así las academias de pintura enseñarán e investigarán todo lo concerniente a la reproducción precisa del
sentido de la visión, crear sensaciones espaciales reales.

III

El evolucionismo: se abole la idea de prototipo. Lo último es la expresión más acabada, lo mejor. Se acabó el eterno retorno. La innovación es un gran valor.
Jean Clair, "[Darwin] sustituye la medida por la desmesura, la economía por un prodigio de derroche de fórmulas.", abocando a un experimentalismo que se revela infecundo.

IV

En el XIX: filósofos alemanes y poetas franceses. Se comienzan a reconocer los valores del individuo, el yo. El hecho artístico sucede en el espectador. El hombre se convierte en héroe, se incide en los valores síquicos. Lo convulso, lo terrible, lo feo, la locura.

Arte: medio de conocimiento del individuo, que desvela el interior, el paisaje interior, el carácter. Se primará la inmediatez incontrolada, el gesto, la pureza de la expresión directa. La obra se valorará en tanto que es pura sensación que desvela el poder de lo síquico.

V

Las "vanguardias" están presididas por el sentimiento heroico pleno de siquismo, que desvela todo lo de dentro. Unas veces de manera gestual inmediata, otras desde el lirismo, la calma, la contemplación.
El expresionismo pasa por ser valor de pureza desnuda, sinceridad descarnada: el hombre contra las circunstancias.

VI

Se elaborará un lenguaje plástico en pintura de corte abstracto, no referencial, indoloro y silencioso, no social, con valor final, definitivo, internacional (y es que se tiene que olvidar tantos muertos). Algún apunte del crítico norteamericano Rosemberg: "lo que aparece en el cuadro no es una pintura, es un acontecimiento". "Sólo pintar, el gesto en el lienzo, era un gesto de liberación de los valores políticos, estéticos y morales"

VII

Pollock avanza "Mi pintura no sale del caballete (...) sobre el suelo estoy más cómodo, me siento más cerca, más como una parte de mi propia obra porque puedo dar vueltas y literalmente estar sobre mi pintura."
Pollock ahora tiene método, premedita la acción de pintar y pierde el "valor macho", ya no es una pintura de verdad, de expresión heroica incontrolada. Este es el motivo del avance sobre Picasso. Pollock ahora tiene estrategia, proyecto.

VIII

La expresión abstracta se contrapone a la frigidez y desapasionamiento. La ambigüedad del pop que enseña síntomas de la vida moderna de manera frígida. Hamilton, en su collage del 56, muestra en un hogar apatía, desidia. Representa todo lo deseable y, por acumulación, provoca inactividad. Acaba con todas las actitudes románticas que había necesitado el mundo del arte tras la guerra, y muestra la sublimación del deseo, uno de los motores del expresionismo. La obra es ya proyecto, asunto de gesto contenido, meditado, pensado. La pintura se está desmaterializando, convirtiendo en concepto.

IX

Se desvalora la pintura. Ya no es medio para nombrar, no desvela la forma. El objeto-pintura se considera no válido. Tenemos de nuevo un lenguaje internacional pretendidamente impuesto, un lenguaje artístico que prima el acto de comunicación, el cómo se comprende la obra. Lo local no es considerado, ni los individuos, ni lo subjetivo, lo síquico. Es un lenguaje limpio, sin contaminación, objetivo, neutro, dentro de "las luces", científico, sin tipografía, sin gesto.

X

Recuperar la pintura. Parece ser que el comercio internacional del arte demanda pintura. Vendrá por el camino de lo local. Lo cierto es que en diferentes paises se regresa a la pintura figurativa desde la localidad. Una pintura de rasgos expresionistas muy culturalizada.

XI

Nos emborrachamos del área, de esta unidad de habitación, máquina, módulo. Maneras de expresión nada mentales, tan inmediatas. Son muy del gusto local, tan sensible, de los sentidos, de saturar los sentidos, de éxtasis y rompimiento. Da la impresión de que en cualquier momento se abre una puerta que no existe. Murillo es el más contemporáneo de los pintores (miremos la Dolorosa con sinceridad)

XII

Digamos que pintar es nombrar, en el gesto de pintar se aprehende el objeto, sin describir, unidos gesto y pensamiento. He aquí el valor de representación que desvela, aclara, acerca.
Somos vertical, nuestra relación con el objeto es en vertical. Lo vertical transita. Lo que está abajo, lo que está arriba, lo que transita, lo que transita que son presencias.
La horizontal intuida como la realidad en sí. La horizontal como lo real más cercano (como la muerte)
En la pintura se alude a la horizontal como reflejo, el pensamiento más inmediatamente abstracto, suelo, lo lineal, lo horizontal.
Desvelar la vivencia de la horizontal, es movimiento que nos acerca a la comprensión de lo que esta arriba, por opuestos.