Tendencia a la agrupación en bandadas y aparición del género en la música post-digital

por Kim Cascone

Los humanos ordenan los datos por patrones para distinguir un conjunto de datos de otro. Un patrón se comporta como una unidad que posibilita el almacenamiento y recordatorio mental de manera más fácil. Este modo de almacenamiento de grandes cantidades de información es un indicio de la forma en que la mente humana ordena los datos de su entorno: mediante el reconocimiento de patrones.

Muchos de estos modelos que creamos hoy día se comportan como redes dinámicas, redes que intercambian energía y/o información. El papel que cada nodo desempeña en cada red es similar al de un engranaje, cada marcha funciona por sí sola, su rendimiento energético viene determinado por el tamaño y número de dientes que contiene, pero en un concierto la energía de una marcha contribuye a una tarea mayor que el simple movimiento de un vehículo o el dar la hora. La suma total es mayor que la suma de las partes. Es el comportamiento de la red lo que forma un sistema orientado a la tarea o basado en la solución.

Mientras que un sistema mecánico de marchas es estático, por ejemplo el tamaño y número de dientes de un engranaje y el número de marchas vienen predeterminados, un software de ordenador puede basarse en la dinámica forma cambiante de las necesidades del usuario. Una red de ordenadores como internet nos proporciona un ejemplo del modo de funcionamiento de los nodos independientes- en este caso ordenadores con humanos adjuntos- y cómo ellos mismos se organizan como una «constelación» dinámica de patrones. Esta «constelación de nodos humanos» es, en esencia, una red que se da forma a sí misma, adaptándose a los requisitos de la gente que opera dentro del sistema. Estos nodos establecen conexiones con otros nodos, intercambian información, aparecen y desaparecen, y acaban por formar una red dinámica de complejo comportamiento. Este modelo sirve de abstracción para el flujo, crecimiento y movimiento.

Géneros como bandadas

Mientras que el modelo de constelación proporciona un modo interesante de estudiar cómo las redes se forman a partir de información aparentemente arbitraria, es la bandada la que nos aporta un modelo mejor de formación y comportamiento de los géneros en la música electrónica. Dado que los músicos electrónicos fueron los primeros entusiastas en adoptar tecnologías como internet, la red facilitó la difusión no sólo de información sino de software, contenido y comunidades. En algunos aspectos, estas comunidades se comportan más como una bandada de pájaros. Este comportamiento dinámico posibilitado por la red, ha activado el rápido desarrollo de subgéneros dentro de las comunidades de música electrónica. En el contexto de la música electrónica una bandada, consiste en un clúster de nodos independientes que generan contenido; el contenido puede consistir en un archivo de audio, software de instrumentos, un algoritmo, una idea o información. La bandada no es una organización jerárquica sino descentralizada, dado que ningún nodo determina el comportamiento global de la misma. Ésta muestra las propiedades de un organismo individual mediante la aparición de un comportamiento grupal. Cuando vemos una bandada de pájaros agrupamos los pájaros en patrones individuales que contienen las propiedades de forma y comportamiento. Por ello, resumimos comprensivamente la bandada como una masa motriz de individuos sincronizados.

Al estudiar cómo se forman los géneros musicales vemos que existen por supuesto excepciones a este modelo. Hay artistas aislados que han puesto en marcha la creación de un género mediante el establecimiento de un conjunto inicial de códigos y símbolos que se ven reforzados por una red jerárquica (de uno a muchos) de distribución discográfica y por el periodismo musical. Pero, en general, cómo se forma y comporta un género como los facilitados por internet, se asemeja al comportamiento de una bandada descentralizada, donde cada miembro distribuye o refleja las acciones individuales a través de la red siguiendo un conjunto de sencillas reglas.

Exploremos un posible ejemplo de cómo este modelo podría funcionar en el género de la música post-digital. Pero primero déjenme definir el término música post-digital: estilo de música creado con un software de audio que aprovecha y realza los fallos técnicos, errores o artefactos como mecanismo para criticar la perfección técnica perceptible en el audio digital. Ahora volvamos al ejemplo. Una artista saca un material que usa una técnica o sonido nuevo y diferente. La artista forma parte de una lista de correos que gira en torno a la música post-digital. Ella postea un anuncio en la lista en la que dice que ha compuesto material nuevo, indica que está disponible para descargarse y que espera respuesta sobre el mismo. Los miembros de la lista se lo descargan y tiene lugar un intercambio de información entre los nodos o miembros de la lista. Como la gente postea sus opiniones y críticas sobre el material, algunos se inspiran para crear material nuevo haciendo uso de técnicas similares a las de esta artista. Dichos miembros ponen disponibles sus trabajos que, sucesivamente, instauran y refuerzan los nuevos códigos que se derivan del original. Involuntariamente, mediante este proceso, la lista facilita el desarrollo de estos códigos que, como consecuencia, se convierten en fundamentales para este nuevo estilo. A medida que el estilo se hace más popular entre los miembros, manifiesta una calidad superior y se convierte en género. El sonido global del género, mientras ha estado basado en un catalizador individual, se ha ido convirtiendo en un organismo determinado por todos los miembros mediante el intercambio de información y contenido (energia plasmada). En resumen, un grupo de nodos reúne y cumple una serie de reglas que crean comportamientos emergentes. Estas sencillas reglas son la base del comportamiento de la bandada: alineación, separación y cohesión.

Déjenme brevemente explicarles estas reglas mediante la comparación del comportamiento de los pájaros con el de un género recién creado. La alineación significa observar quién está a la cabeza de los compañeros que están dentro de la bandada y comprobar su velocidad. En la creación de un género esto sucede por la adopción de los códigos transmitidos por los compañeros de la bandada que definen sus reglas y su comportamiento. Por ejemplo, un músico adopta los códigos y reglas del rock imitando a músicos consagrados y compone música reconocida como perteneciente a un género concreto.

La separación supone evitar la masificación o colisión con compañeros de la red local, algo que en un género musical se traduce como el mantenimiento de una autonomía basada en estéticas individuales, una autonomía que transmite una estética única y característica al contenido de un artista. Una pieza o una canción se consideran como pertenecientes a un género musical y a un artista individual.

La cohesión significa acercarse a la posición media de los compañeros de la red local; en la formación de un género esto implica que para que un artista esté asociado a un género debe mantener cierta proximidad creativa con los códigos y reglas básicas de éste. Una pieza de rock interpretada por un compositor y cantante con una banda del siglo XIX, aun siendo quizás una novedad, no se consideraría perteneciente al género del rock.

De las reglas adicionales existentes en la tendencia a la agrupación he escogido tres para ilustrar mi punto de vista y construir así un modelo de creación de subgéneros dentro de la música post-digital.

Precursores y mecanismos

Antes de la adopción de internet, los músicos eran encasillados sobre todo por el sello discográfico para el que grababan, mientras la tienda de discos clasifica por género y artista. Muchos de los sellos discográficos indie se especializan en música hardcore, industrial, techno, etc... y los periodistas musicales inventan estrafalarios nombres para dichos estilos con la intención de encasillarlos y poder hacer referencia a éstos más fácilmente. El nombre de un género procede en ocasiones de la jerga callejera, un sonido global o el lugar de origen pero, muchas veces, los periodistas musicales lo registran, al ser los primeros en escribir sobre el mismo, pretendiendo «descubrir» así la última tendencia musical.

Hoy día internet ofrece una densa red de canales de comunicación que consta de servidores mp3, intercambio de archivos peer-to-peer, grupos de noticias, listas de correo, foros de internet, chats, websites, blogs, revistas musicales digitales, portales de música y sitios para fans. Estos canales intercambian tanta información que queda borrosa la división entre fan y periodista, así muchos blogs musicales evidencian que los escritores profesionales y los fans son a menudo la misma persona. Internet puede, por sí misma, producir, nutrir, promover, publicar, informar, crear comunidades, criticar, insultar y reconstruir un género musical a través del intercambio de información, de herramientas y contenido.

Un subgénero emergente dentro de la música electrónica, procedente de los intercambios dentro de la comunidad gregaria, se convierte en «la estrella», mientras que la mayoría de los artistas individuales permanecen anónimos y ocultos intencionadamente bajo nombres de DJ"s o proyectos. Por dicho anonimato la vida musical de cualquier artista tiende a ser más corta que la de un género en su totalidad. De esta manera, a medida que los nodos abandonan la bandada, son sustituidos por otros que esperan ocupar su lugar, dando la sensación de un entorno dinámico, cambiante de forma, que identificamos como género.

Para que una comunidad muestre un comportamiento gregario debe mantener un equilibrio entre el comportamiento de los nodos individuales y el comportamiento emergente de la red en su conjunto. Lo mismo ocurre en la formación de géneros musicales: mientras un artista exprese una única visión a través de su trabajo, se seguirán cumpliendo las reglas y códigos que establecen los rasgos comunes, la cohesión o el elemento identificativo. Cuando dentro de una comunidad muchos nodos están conectados a una red dinámica, surge la propiedad emergente de la bandada y se establecen una serie de códigos y comportamientos.

Dichos códigos se refuerzan y transforman en un organismo llamado género (o subgénero), cuya energía es la suma acumulativa de las partes o nodos disponibles y temporales. El medio ya no es el mensaje; es el género el que se ha convertido en mensaje.