Narrativa digital punto cero

por Cristina Domínguez | ZEMOS98

Por alguna razón tocamos el tema de la multiplicidad de visiones que existen en la historia, y cómo es que cada periódico que existe en una ciudad, da un punto de vista distinto. Y cómo es que en cada familia puede haber una versión que difiera de la versión de la historia que narra cada periódico. Mi amigo decía que eso le causaba miedo, que no había otra palabra, que no podía imaginar que hubiera tantas versiones o visiones de la historia. Y por alguna otra razón (imaginen la escena) comenzamos a hablar de cómo hasta una cucaracha que camina por la pared puede pensar que el mundo es horizontal, que las montañas están en las paredes y que somos los humanos los que caminamos sobre las paredes (hablando de puntos de vista diferente). No recuerdo en que degeneró nuestra conversación, pero lo que sí sé es que justamente este es uno de los principales motores que mueven el mundo de la narrativa digital: la multiplicidad de visiones.

Y es que no podía ser de otra forma, porque las narrativas dominantes con que nos encontramos en los cines, la televisión y las librerías, no son siempre las que nos interesa explorar, desarrollar o incluso por infinidad de razones no podemos confiar en ellas. No es un secreto que las productoras de televisión, cine y las editoriales son propiedad de corporaciones o grupos que tienen una particular búsqueda de poder, y que por tanto promueven su perspectiva en los productos que promueven. ¿Por qué entonces tendríamos nosotros que encontrar lo que buscamos, allí? Sabemos que la televisión principalmente son publicidades acompañandas de programación que no dice nada o que en el mejor de los casos lleva una campaña política que da pena. Sabemos que el mundo del cine principalmente promueve o los asuntos de Hollywood o los asuntos que las naciones-estado esperan de su cinematografía nacional. Y el caso no es muy diferente en el mundo editorial. Y de repente nos topamos con que el internet nos permite una variación de esto, que tecnologías como el html, shockwave, xml, por no mencionar que las imágenes digitales nos permiten generar narrativas que además no necesitan de editores o productores que diluyan, medien o controlen nuestro proyecto.

Cuando pensamos en narrativa digital podríamos ir desde un e-Book hasta un videojuego, pensando que a la mitad están desde listas de correo, ficciones interactivas donde hay una inteligencia artificial haciendo las veces de actor o escenario, al cine interactivo. Y hablar de la existencia de esta narrativa es en principio muy extraño, porque si ya hablar de arte en nuevos medios implica enfrentarse a algo relativamente nuevo, el hecho de pensar en narrativa en medios nuevos ya habla no solo de trabajos conceptuales sino de obras donde ocurren historias.

¿Existe un formato standard para esta narrativa? No lo existe, al contrario, la narrativa digital un poco como que se reinventa en cada pieza y oscila por un lado desde la narrativa dominante de los videojuegos corporativos, hasta una historia desordenada que casi podríamos confundir con un proyecto de net.art. Y bueno, se habla tanto de que las nuevas tecnologías son emancipadoras y liberadoras, que a veces lo creemos sin cuestionarlo. Me pregunto si podemos llamar liberador al hecho de que gracias al Office, la gente de las oficinas trabaje más rapidamente: yo llamaría a eso eficiencia, nunca libertad.

También me pregunto hasta qué punto la computadora puede ser una especie de pluma (hay que recordar los sueños de la cámara stylo), o bien, nuestros estudios cinematográficos portátiles. Me pregunto tambien de qué forma está cambiando el lenguaje narrativo y si tendremos la suerte de que no se lleguen a unificar criterios en cuanto a estructuras y formatos. Si quedará siempre la libertad para jugar con ellos sin ser marginado o si un día únicamente quienes la producen se dedicarán crearán contenidos que se presentarán en un formato standard.

Mientras, tanto vale la pena comenzar un trabajo experimentador y alfabetizador para usar este medio/herramienta como un potenciador de visiones y versiones. Algo que nos permita ir más allá de las narrativas dominantes. He visto cientos de aspirantes a escritores que hacen weblogs y si en algo coinciden la mayoría de estos, es en que utilizan al weblog para llamar la atención a sí mismos e incrementar las posibilidades de que una casa editorial les publique. Lo triste es como no aprovechan al máximo su propio espacio, uno donde además pueden hacer lo que les venga en gana. Se necesita un poco de imaginación, sí, y mucho ingenio.

Muchos cineastas piensan que el tape-to-film (kinescopado) y el abaratamiento de precios es la gran aportación del cine digital y la computadora, pero pensar en esto es pensar a lo chico. La computadora permite cosas que el cine nunca permitiría ni en las salas mas lujosas.

¿Hacia donde va esto y por qué un taller de narrativa digital en Sevilla?
Bueno, primero que nada parecía importante comenzar en un lugar y casualmente ha sido este, en el contexto de la Universidad Internacional de Andalucía y un pequeño pero auténtico festival audiovisual que solo podía ocurrir en los márgenes del sur de España: el Zemos98. Es un primer paso, reunir a gente como Daniel Sanchez-Crespo que trabaja en videojuegos con un José Luis Guerin que habita el mundo del cine, con una Carolyn Guertin que vive para la narrativa basada en el web, y una Dora García que no deja de sorprender con sus proyectos que difícilmente cabrían en las páginas de un libro. Se espera que otros talleres de narrativa digital sigan a este, hablar de espacios geográficos por ahora sería un poco complicado. Pero un primer paso se ha dado, ¿qué es lo que sigue? Quizá comenzar a dar otros primeros pasos que nos lleven a abrir un espacio real o virtual, donde se pueda reunir personal que oscile entre lo técnico y lo creativo, que esté entre la teoría y la práctica, entre el compromiso a una obra de narrativa digital y las ganas de alfabetizar a potenciales narradores digitales que pueden ser cualquier persona, porque al final, lo importante no es la tecnología, sino la experiencia y la forma en que los humanos trabajamos con la tecnología para expresarnos. Y esta cuestión, ha sido una, que tanto tecnófobos como tecnófilos han dejado de lado una y otra vez. El tiempo nunca se detiene. En la cara de las adversidades, enfrentaremos los poderes que sean. La paciencia es nestra virtud. Desde ahora hasta el final del tiempo, dedicaremos nuestras vidas a buscar la plataforma perfecta para narrar.

La computadora es nuestro estilógrafo, nuestro medio de distribución es el internet. Lo nuestro no es solo literatura o cine o net.art, videojuegos o hipertextos, para nosotros podría incluso ser una pieza sonora de trance-ambient. Que quede claro, lo importante no es la forma, sino lo que hay que narrar. Fuerte y claro. Es tiempo de continuar con nuestro perpetuo work in progress. Over and out.