Forward 2003 - 2009

Telecentros en Sevilla

por Daniel Villar Onrubia
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Pero es bastante evidente que dentro de esta descripción tan genérica caben múltiples modelos de telecentro que vendrán definidos por cuestiones que van desde lo puramente tecnológico -el material con el que esté equipado el centro- hasta los usos que de esas tecnologías se fomentan -las actividades de educación en materia de comunicación que en ellos se desarrollen-.

En estos momentos se está desarrollando un proyecto que prevé la puesta en marcha de una red de telecentros en la ciudad de Sevilla, y es el Centro Iberoamericano de Comunicación Digital de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla la entidad que se encargará de elaborar el informe que planifique la implantación de esta red, cuyo principal objetivo es el de poner las NTIC al servicio de la ciudadanía activa.

El proyecto, que responde al nombre de «Nuevas tecnologías, participación ciudadana y desarrollo local» se estructura sobre tres ejes que pretenden conjugar el aprovechamiento de las NTIC con la participación ciudadana:

«1. La promoción de una nueva cultura del ocio participativa y democrática, favorecedora de sinergias y procesos de configuración del espacio público y la gobernabilidad local.
2. La generación de contenidos electrónicos en la red, bien como resultado de las iniciativas de creación de los grupos sociales involucrados en el proyecto, como en forma de servicios profesionales de apoyo a pequeños empresarios y comerciantes, de cada distrito y unidad barrial, así como forma de difusión de nuevas ofertas de información, comunicación y cultura local.
3. La integración y cooperación con colectivos sociales especialmente marginados del proceso de innovación tecnológica y desarrollo de la nueva economía de la información y la comunicación.» (1)

«Nuevas tecnologías, participación ciudadana y desarrollo local» se sitúa en el contexto de un convenio de colaboración suscrito entre dicha Facultad y las Delegaciones de Participación Ciudadana y Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla, ubicado a su vez en el marco del programa europeo CITIZ@MOVE -URBACT 2002-2006- (2).

Citiz@move estudia en qué medida los ciudadanos se implican en los procesos de toma de decisiones a nivel local, con el objetivo de favorecer unas mejores condiciones para el desarrollo de proyectos que contemplen los deseos y necesidades de los habitantes de las diferentes poblaciones participantes.

Se estructura en tres grupos de trabajo, cada uno de los cuales está compuesto por diferentes ciudades. Sevilla es la localidad encargada de coordinar la red de trabajo completa, así como el tercero de los tres grupos, que se centra en la integración de los ciudadanos en la gestión de la administración local mediante el uso de las NTIC. El resto de ciudades implicadas en la red de trabajo de este grupo son Atenas, Graz, Cosenza, Pecs, Derry, Toledo, Valencia, Siracusa y Misterbianco.

El telecentro no se plantea en este proyecto como un instrumento tecnologicista que constituya un fin en sí mismo, sino como la herramienta más apropiada para alcanzar los tres objetivos esbozados anteriormente, y que se concretan en acciones como «facilitar el acceso a Internet de la ciudadanía, con especial empeño en el caso de los colectivos más marginados; dinamizar la cultura local, promocionando las formas de expresión y memoria popular con los nuevos soportes digitales; contribuir a la integración de la población inmigrante, apoyando su acceso a los medios de interconexión con las redes de pertenencia en sus poblaciones de origen y asentamiento; organizar nuevas redes ciudadanas y alianzas entre movimientos y plataformas sociales, fortaleciendo el tejido asociativo y el cambio cultural en las formas de relación y organización interna de las organizaciones no gubernamentales».

Para ello, el programa de intervención tiene previsto la creación de una red de telecentros ubicada en instalaciones de uso público pertenecientes a cada uno de

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los barrios de la ciudad, tales como los centros cívicos u otros espacios similares reconocibles por la población de los diferentes núcleos: sedes de asociaciones de vecinos, casas de la juventud, centros educativos, etc.

El proceso de implantación de la red de telecentros se ha planteado en cuatro fases que se desarrollarán gradualmente aunque no de forma consecutiva, ya que en algunos momentos discurrirán de forma solapada algunas de las mismas.

La primera de las fases ya ha comenzado, se trata del diagnóstico y exploración del campo de actuación. Esta investigación tiene como objetivo rastrear la situación de los segmentos de población objeto del proyecto, y conocer sus necesidades para, a partir de éstas, planificar cómo se desarrollará el proyecto implantación.

Esta primera fase comenzó el pasado mes de octubre con la celebración del «Taller de Nuevas Tecnologías de la información y ciudadanía activa: Jornadas Participativas de Diagnóstico y Escenarios de Futuro». Dicho diagnóstico parte de las conclusiones extraídas de grupos de discusión en los que miembros de colectivos y organizaciones sociales que vienen trabajando en temas de comunicación pública, técnicos de las instituciones públicas, responsables públicos de las administraciones locales y ciudadanos ponen en común sus conocimientos y experiencia, con el fin de responder a cuestiones como las siguientes: «¿Qué acciones se pueden emprender actualmente en la ciudad para avanzar en una participación activa de los ciudadanos a través de las NTIC? ¿Cómo deben organizarse los procesos de modernización tecnológica con participación ciudadana, por ejemplo en procesos de organización territorial? ¿Qué estrategias podríamos implementar a nivel municipal en materia de administración electrónica?»

A partir de toda la información recogida en el proceso de diagnóstico, y una vez extraídas las conclusiones del mismo, se pasará a una fase de «diseño participativo del plan de telecentros», en la cual el grupo responsable de la articulación del programa completo desarrollará una «investigación-acción participativa».

Una vez llevadas cabo estas dos fases se pasará a la elaboración de un plan técnico y a la ejecución de la unidad central. Esta unidad central, que ya citamos anteriormente, será el telecentro a partir del cual se planifique y ponga en práctica el desarrollo de toda la red de telecentros de la ciudad, y está previsto que se ubique en el Centro Cívico las Sirenas.

En cuarto lugar, de forma paralela a la fase anterior, encontramos lo que a nuestro entender tendrá más peso en lo que respecta a la naturaleza de los cursos: la elaboración del plan de formación.

Desde nuestra perspectiva resulta mucho más importante el programa de formación diseñado para divulgar y fomentar el uso crítico de las NTIC, que la dotación tecnológica que puedan tener dichos centros. Obviamente es muy importante que los centros cuenten con la infraestructura necesaria para su funcionamiento, pero hay que tener en cuenta por otro lado, que desgraciadamente no es un hecho poco habitual que las administraciones crean estar contribuyendo a la socialización de las NTIC y uso de los medios, simplemente poniendo a disposición de los ciudadanos una sala equipada con ordenadores y con acceso a internet.

Es imprescindible acompañar a esas infraestructuras de actividades formativas insertas dentro de un programa que compagine tanto la enseñanza de habilidades para el manejo de esas herramientas como cuestiones relativas al uso crítico y reflexivo de los medios, en la recepción y en la producción.

Vivimos inmersos en un contexto de realidades mediadas, y paradójicamente en ningún lugar nos enseñan a convivir con toda esa saturación informativa que es vehiculada hasta nosotros cada día. Los planes de estudio no dedican la atención que estos temas merecen, ni en el colegio ni en el instituto nos enseñan a aproximarnos a los medios audiovisuales digitales. Los niños y adolescentes en edad de cursar estudios de enseñanza obligatoria no tienen la oportunidad de recibir una educación apropiada en materia de comunicación, nadie les enseña a ver la televisión o a adentrarse en el conglomerado de información que es internet. Del mismo modo, las experiencias en el campo de la enseñanza no formal son igualmente escasas.

Así pues, el telecentro se concibe como un espacio dirigido a cubrir las carencias de la ciudadanía en cuanto a la divulgación de «habilidades instrumentales para la producción de mensajes en soportes audiovisuales y digitales, enseñando a los usuarios a manejar los equipos»; el «desarrollo de la capacidad de gestión interna y externa de la comunicación para la acción social al servicio del fortalecimiento de la acción institucional y coordinada de las redes y organizaciones locales»; la «formación educomunicativa para un uso inteligente, hipertextual y comprensivo de los sistemas de información y producción de información»; «la capacitación de formadores educomunicativos y técnicos para la formación de ciudadanos (...) desde un punto de vista sociopolítico y cultural amplio»; y la «educación para la innovación».

Nosotros creemos que el telecentro puede llegar a convertirse realmente en un espacio público en el cual se consiga «dotar a toda persona de competencias expresivas imprescindibles para su normal desenvolvimiento comunicativo y para el desarrollo de su creatividad», contextualizando estas actividades formativas en un proceso educativo constante, durante toda la vida.

En una educación para la producción y lectura de mensajes a través de las NTIC y los medios, que sea verdaderamente libre, creemos de gran importancia que el modelo se sustente en formas no propietarias del conocimiento, como pueden ser el software libre, en lo que a las herramientas respecta, o las licencias creative commons, en cuanto a la producción del conocimiento que se genere por parte de los usuarios de esos espacios, y de los mensajes que se contruyan con las herramientas de esos centros.

Por este motivo, nos parece imprescindible tomar el software libre como pieza clave en el funcionamiento de estos centros. Emplear alguna de las distribuciones del GNU/Linux, y utilizar y divulgar el uso de, por ejemplo, los siguientes programas: oppen office -como procesador de textos, hojas de cálculo...), mozilla firefox -como navegador-, mozilla thunderbird -como gestor de correros-, gimp -como editor de imágenes-, gaim -como sistema de mensajería-, etc.

Y esto implica educar en un uso consciente de las tecnologías, partiendo del conocimiento de las implicaciones políticas y sociales que van unidas de forma intrínseca a las diferentes tecnologías.

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