Forward 2003 - 2009

¿Cuántas veces se ha matado a la televisión?

por Pedro Jiménez | ZEMOS98

"Cierra tus ojos, abre un poco tus ojos... Esto es participación televisiva".
Nam June Paik, Electronic-Opera nº1 (1968-69)

Imagino que cuando se empezaron a distribuir los primeros portapacks de SONY algunos usuarios empezaron a pensar en las posibilidades de construir un medio alternativo a la televisión. Imagino que cuando llegaron las primeras cámaras con bobinas de ½ pulgada a ciudades como Barcelona, empezaron a pensar en la importancia social de construir un medio alternativo a la televisión. Ahora en la distancia todo aquello parece un pasado que humildemente podríamos volver a retomar. O no.

Por esto he percibido, que algunos de los que hacen televisión hoy día usando las técnicas del streaming, de la televisión digital o del vídeo bajo demanda está pensando en que la "desamortización de Mendizábal" de la televisión, por fin, ha llegado. Todo esto quizás sea un espejismo más pero ni yo soy un agorero, ni yo puedo desplazarme de mi propia práctica mediático-social, así que tabajaré esta hipótesis, la de la utopía, y la necesidad, de otra televisión posible.


- ¿Y cómo será esta "nueva" televisión?
- Más pública, más transformadora, más activadora, más crítica, más transgresora, más educativa...
- ¿Y tú te lo crees?
- En eso estamos.

Se hace difícil plantear un acercamiento a las "nuevas tecnologías" y su relación con la televisión sin contextualizar algunas de las prácticas y herramientas que se han producido en pocos años. No se pretende aquí hacer apología del didactismo pero es necesario, ahora más que nunca, contextualizar nuestros conocimientos.

Porque desde los primeros portapacks a las cámaras con disco duro de última generación han ocurrido algunos hitos en la relación espectador - televisión. Porque ni la tecnología es tan importante como parece ni las revoluciones sociales se podrán articular, a día de hoy, únicamente con papel y pancartas.

Ya sabemos que los medios de comunicación se han ido adaptado, poco a poco, a las especificaciones de una comunicación basada en la red de redes. Que como señaló el profesor Castell, tiene su origen en lo militar, pero que quienes realmente desarrollaron los conceptos claves de Internet, fueron algunas universidades, con investigadores independientes y sobre todo los usuarios. Hay que decirlo claro, aunque sea evidente, Internet tiene las características que tiene porque en su origen y en su desarrollo las comunidades, los usuarios, han establecido sus líneas de acción en la participación distribuida y en la cooperación e inteligencia colectiva.

Y después, llegaron las multinacionales de los medios de comunicación y telefonía. Que han sido importantes en su difusión y en su comercialización pero llegaron después. Y eso ha provocado que el poso que tiene Internet no sea exclusivamente el de lo comercial. Si hablamos de pioneros tenemos que entender que los esfuerzos por conseguir comunicaciones bidireccionales instantáneas de datos e informaciones están sobre la base militar y sobre la base, llamémosla, científica.

Lamentablemente lo científico y lo militar han ido de la mano demasiadas veces, pero en este caso hay que mencionar que la propia idea de red, o de generación de protocolos de comunicación accesibles tiene una componente social importante. Tim Berner Lee o John Perry Barlow son fundadores y defensores de una red Internet a la medida del usuario, producida por el usuario.

Si hablamos de "gurús" tipo Richard Stallman, padre del proyecto GNU y "pantocrátor" del movimiento del Software Libre o de visionarios como Linus Torvald, desarrollador del kernel de GNU-LINUX, tendremos completada la dimensión social que tiene Internet, al menos en su génesis. Que sabemos que probablemente ya esto sólo sea un espejismo, pero queremos aprovecharlo.

De alguna manera este "poso" social está ahí impregnado en la práctica social de las red de redes. Es asumible por todos, incluso por las "empresas de internet", y no son pocas las empresas que están del lado de los hackers en reivindicaciones como las patentes de software o los abusos en privacidad de los grandes como Microsoft y otros.

Lo que está claro es que con el advenimiento de internet, las grandes corporaciones transnacionales poseedoras de los medios de comunicación más importante del planeta se han econtrado con una serie de "enemigos" que no esperaban y que impiden que se concurra en una televisización de internet, esto es, en una aplicación de los paradigmas de uso de la televisión a la hora de conjugar la comunicación con una nueva herramienta, una nueva tecnología diferente que deja en gran medida obsoleto el anterior modelo de industria y comunicación televisiva.

Algunos medios siguen identificando a esos "enemigos" con las dinámicas participativas, el propio concepto de usuario frente al espectador pasivo, las comunidades-red, la creación de "mundo", de nuevas realidades y puntos de vista, la relación entre lo real y lo virtual, la pérdida de valor de la simultaneidad, la recuperación de la archivística y la indexación, la construcción de una trama de la facticidad propia, de una agenda de noticias creada por el usuario. Los medios de comunicación aún no han sabido encajar este asunto.

Nace entonces, sobre la base de un suelo común, la posibilidad de acceso y reconocimiento. La creación de valor generado por los propios usuarios. La generación de una sociedad civil que se articula con tecnologías cada vez más móviles y cada vez más "pegadas" al cuerpo. Pero la tecnología pegada al cuerpo no implica la "liberación" per se. Por eso se le está dando a todo esto una pequeña vuelta de tuerca y se está introduciendo paulatinamente el concepto que en el ámbito anglosajón se conoce como "prosumer" y que en la pedagogía crítica de la comunicación tenemos asumido desde hace tiempo como "emirec", unión de los "personajes" habituales de los modelos en comunicación, los emisores-receptores. Esta idea entronca con una visión holística y compleja de los medios de comunicación, que pasará necesariamente por un proceso de alfabetización crítica en medios digitales y audiovisuales.

Poniendo los pies en la tierra no nos vamos a olvidar de que los niveles de acceso a la red no son universales y que el asunto de la brecha digital (económica, tecnológica y generacional), es fundamental para entender a dónde podemos llegar con algunos de los procesos relacionados con la "utopía" de otra televisión.

Sigamos contextualizando. Las tecnologías que podemos encontrar en relación a la televisión e internet son varias y proponen modelos de comunicación bastante diversos. De un lado tenemos el streaming que básicamente consiste en que un servidor difunde "la señal de televisión" a todos los ordenadores que estén conectados al stream, se suma a los canales convencionales, cable, satélite o radiofrecuencia, y permite que el aparato televisor deje de ser fundamental para consumir televisión. Estos streams pueden ser de la televisión local de mi pueblo a la televisión nacional japonesa.

Es significativo que no es común que los propios entes televisivos se hayan preocupado por ofrecer esta posibilidad de acceso. Y es gracias a la tecnología P2P (peer to peer, que permite compartir información de un ordenador a otro sin que exista de por medio un tercer ordenador que funcione como servidor) que podemos acceder a todos los canales terrestres. Es decir, que hay gente que comparte a través de la red su propia señal de televisión, ellos hacen el proceso de digitalización para que otros podamos ver en nuestro ordenador la televisión convencional.

Ver la televisión convencional, gracias a internet es algo diferente, tienes acceso a más información o podrás acceder a contenidos de pago que en otros canales del mundo son en abierto. No obstante, el streaming, sea de una televisión generalista, temática o local está encorsetada a la lógica del live , a la "dictadura" del programador e incluso a la asunción de que el usuario se debe convertir en un receptor pasivo. En la mayoría de los casos, la tecnología del streaming no hace más que reproducir un modelo de televisión unidireccional y sincrónica.

Porque la lógica del directo, implica normalmente la necesidad del "busto parlante", como paradigma conductista. Son muchos los estudios del modelo de representación institucionalizada por la televisión y aunque la cosa es subvertible está claro que hoy día, otra televisión será posible si pensamos en algo que no sea una televisión.

Lo que estamos buscando es una televisión entendida como conversación, como diálogo. Un diálogo crítico que con el cambio introducido por internet y las redes digitales, los medios de comunicación ya no pueden actuar como gatekeepers privilegiados de la información. La ciudadanía disponen de medios con los que acceder a las fuentes y participar en los procesos de comunicación, esto toma especial relevancia en contextos hiperlocales. Parece que la reivindicación fundamental es que hay que asumir que el medio debe ser de los ciudadanos, que a través de su participación deben invertir la perspectiva tradicional. No es tiempo de construir una sola realidad mediática, es el momento de volver a construirla y sobre todo empezar remezclarla.

Porque lo que es innegable e inexorable es el deseo irreprimible de muchos telespectadores de producir sus propios contenidos. Más allá de una televisión en internet o una internet en la televisión lo que tiene importancia es el productor y sobre todo los contenidos que se producen.

El deseo de alejarnos de un modelo capitalista es eso, un deseo. Ya sea en el mundo del arte, en el mundo de la cultura o en el mundo de los movimientos sociales estamos atravesados por una lógica de mercado. Así que tenemos dos opciones. Aquí hemos optado por la segunda. Así que seguiremos luchando a pesar de.

Current.tv es un proyecto de Al Gore, el que fuera vicepresidente de los Estados Unidos (1993-2001) bajo la presidencia de Bill Clinton y que ahora se ha convertido en "melodramático ecologista de masas". Current.tv habla de que "esta generación quiere medios personalizados" que no personales y él y su equipo han propuesto un modelo de comunicación que es atractivo porque une la televisión convencional, por cable y por satélite, con una plataforma on.line que mediante un proceso de selección y votación decide los contenidos que se emitirán a través de la televisión convencional.

Es evidente que la televisión convencional, la que llega al televisor nada más ser encendido, sigue siendo atractiva y útil para pensar "nuevos" modelos. Y es el centro del modelo current.tv ya que los VC2 (viewer created content) reciben "su recompensa" si sus piezas son emitidas por el canal de televisión. Una recompensa en reconocimiento y visibilidad y una remuneración económica en concepto de autor. Estos contenidos, conocidos como PODS, son piezas cortas "que cuentan una historia, presentan a un personaje y/o comparten una idea", normalmente se trata de cortometrajes de ficción o sobre todo de reportajes culturales más o menos sociales y modernos. También hay otros contenidos creados por los usuarios, los "nada perversos", VCAM (viewer created ad message), anuncios en los que los prosumer de Current.tv crean spots, que si al cliente le convence pueden llegar a comprarlo por $100 000. En la actualidad Current TV se emite para Estados Unidos, Inglaterra e Irlanda.

En todo caso es un modelo para conocer y dar a conocer talentos creativos, normalmente gente que está en escuelas de audiovisuales y que vienen de lo amateur. Además parece ser que aquí se invierte el proceso, en la televisión convencional está el filtro que nos da la programación cerrada, el programador como verdadero "comandante en jefe" del canal, y que el espectador sólo puede verlo o no verlo. El filtro es a priori. En Current.tv acceder a la plataforma on.line es fácil, "todos" podemos llegar, y entre "todos" podemos decidir qué se ve. El filtro es colectivo, participado y a posteriori.

Toda la programación de Current TV no es creada por los VC2 pero el proyecto ha generado una red social a partir de su propuesta y otros contenidos son posibles en esa televisión. No es una televisión subversiva ni piquetera pero asume otras culturas, otras prácticas sociales y como ellos dicen "Current is a channel dedicated to bringing your voice to television".

La idea de una "comunidad de productores de medio" asociada a internet ha tenido su dimensión audiovisual gracias a proyectos del tipo Youtube.com . Que empezó de manera más espontánea y desordenada que el proyecto de Al Gore. Youtube.com y todos los que han seguido su modelo son herramientas on.line que se fundamentan en un uso muy simple y "efectivo". Estas páginas web, todas desarrolladas con software libre, han permitido alojar y mostrar fácilmente vídeos. No primando la calidad sino el "acceso universal" ya que desde cualquier plataforma y desde prácticamete cualquier ordenador sea posible ver un vídeo.

La propuesta de Youtube.com es la de alojar contenidos que pueden ser consumidos bajo demanda. Cuando el usuario quiere verlo los ve. Cuando el usuario quiere que su video sea público lo sube. El proceso genera una cadena de recomendaciones, comentarios, enlaces, votos... que ha creado la comunidad más importante y más deslabazada de la red Internet. Aunque Youtube.com no puede vanagloriarse de ello, sobre todo por motivos legales, ha contribuido de manera espectacular a la remezcla de los medios.

El modelo de página web que aloja vídeo de todos tipos es completamente asincrónico, sintonizable pero basado en la idea de vídeo-cápsula de corta duración. Que parece convertirse en el paradigma de una cultura cada vez más de usar y tirar. Las corporaciones están pendientes de que no haya parodias o críticas a sus iconos e incluso denuncian a usuarios que, por ejemplo, han hecho una "telenovela mashup" titulada "Fea y Rebelde".

Este proyecto del escritor mexicano Fran ilich (www.sabotage.tv) es una serie de vídeos cortos, rodados en vídeo, que mezcla, con una particular visión, la música de Shakira, los modelos narrativos de la telenovela latinoamericana, con la literatura realista, la estética lo-fi y la adhesión a "la otra campaña" surgida tras la sexta declaración de la Selva Lacandona del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). Unos vídeos críticos pero aparentemente inofensivos que Youtube.com ha borrado a instancias del Grupo Televisa, S.A de México. ¿Los motivos oficiales? El copyright.

Porque quizás ese sea el gran problema de Youtube.com su excesivo celo a estar de cara a las grandes coorporaciones multinacionales. Ahora que el proyecto ha sido absorbido por Google y el modelo ha sido extendido en multitud de herramientas con funcionalidades similares, y en muchos casos mejores, empieza el debate sobre el uso que podamos hacer de una televisión que implica el uso del hipertexto. Una televisión, la que podemos hacer reutilizando estas herramientas, que nos da acceso a generar un debate crítico y participativo sobre el mismo vídeo, que permite responder con vídeos que pueden ser grabados con una simple webcam y que fomenta el " deseo irreprimible de muchos telespectadores de producir sus propios contenidos".

A nivel local, a nivel social, a nivel temático podremos generar contenidos críticos que se escapan a las propias corporaciones mediáticas y a los encorsetados sistemas de comunicación. Un vídeo subido en Youtube.com puede tener más repercusión que una noticia en cualquier diario de tirada nacional, pero el objetivo no es incidir en el ámbito global, sino que usando herramientas globales podemos incidir en ámbitos concretos. Y así podemos dar acceso.

El acceso que ya se intentó dar en la década de los 70 cuando aparece el movimiento Guerrilla Television (agrupados en torno al libro homónino que funcionó a modo de manifiesto) y que estaba compuesto por diversos grupos radicales que focalizaron sus intereses en el enfrentamiento televisivo mediante una exaltada concepción de la televisión como instrumento destinado a revolucionar el mundo. Las propuestas de Raindance, Ant Farm, Telethon, Video Freex, o TVTV en EEUU; Videoheads en Amsterdan; Telewissen en Alemania; TVX en Inglaterra; Videographe en Montreal o incluso Video-Nou en Barcelona ponen en solfa algunos conceptos que hoy siguen siendo pioneros.

Se hace interesante comprobar como estos proyectos vascularon su propuesta en un uso participativo, colectivo y contra las propias leyes de propiedad intelectual, con un cariz totalmente subversivo y crítico con el propio medio que estaban utilizando. Es fundamental volver a muchas de las aportaciones teóricas y prácticas de la revista Radical Software, editada por Raindance de 1970-1974 en Nueva York para seguir encontrando referentes.

Quedándonos con lo positivo de aquellas experiencias nos parece importante reseñar que estas "comunidades de productores de medios", parafraseando a Bertold Brecht, se están produciendo, también hoy, en torno a los movimientos sociales. Los activistas del vídeo están ahí y nos permiten, por ejemplo, conocer de primera mano la realidad de la frontera en el Estrecho de Gibraltar o las acciones en torno a la problemática del acceso a la vivienda en España. Las televisiones piqueteras de Argentina utilizan la red para distribuir contenidos, el movimiento zapatista ha empezado a introducir en su práctica la utilización de servidores web autónomos y un colectivo de inquilinas de Liverpool ha tomado la red y la idea de la televisión para reivindicar su propia cotidianeidad política, social y cultural.

Ahora bien, ayer y hoy tenemos que resolver esta pregunta ¿estamos dispuestos a asumir la posibilidad de que "todos" podamos hacer televisión? La producción masiva de mensajes, la irrupción de la "snack culture", la acumulación de ruido informativo y la desinformación como ración obligatoria son elementos que tenemos que asumir como propios en el discurso televisivo. La multiplicidad de señales analógicas, digitales, móviles, locales, comunitarias, globales o satelitales es totalmente inabarcable.

¿Queremos sumar, entonces, un canal más? ¿Qué posición deberíamos tomar ante esta tesitura? Pues sólo se nos ocurre una, la educomunicación. Se hace cada vez más urgente que desde el ámbito de la educación, la cultura, el arte y sobre todo desde la comunicación vayamos generando y enseñando las herramientas críticas de lecto-escritura audiovisuales y digitales. Que ya sabemos que leer y escribir medios de comunicación debe ser una herramienta socializada, que la "cámera-stylo" de Astruc debe llegar a todos y que, por supuesto, no todos terminaremos siendo productores de televisión, de la misma manera que nadie teme que todos seamos escritores porque tengamos asumida la importancia de la lecto-escritura en nuestro proceso de socialización.

Con herramientas críticas podremos desacralizar al medio audiovisual, y con las herramientas críticas proponemos generar un pacto social que subvierta cotidianamente, y aquí tenemos que ponernos nuestra camiseta utópica, a los medios de comunicación.

"El perfecto final para esta historia de mierda."
Joel en "Eternal Sunshine of the Spotless Mind" Michel Gondry 2004

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